¿Cómo detectar problemas en los frenos del auto?

Aunque aquí intentamos enseñar cuáles son los problemas más comunes en los frenos y cómo reconocerlos, ante cualquier problema que detectes, acude a tu mecánico.

Pedal de freno con más recorrido.

Es posible que el líquido de frenos esté bajo o en mal estado (o que exista alguna fuga en el circuito). También puede que las pastillas de freno estén muy gastadas (lo mejor es sustituirlas).

Pedal de freno con menos recorrido.

Las piezas que provocan la extensión o la retracción de las partes móviles pueden estar defectuosas. Si el pedal no vuelve de forma normal a su posición inicial, lleva el auto al taller (aunque en realidad, siempre que hablamos de frenos es recomendable llevar el auto a un lugar especializado).

Pedal esponjoso.

Las mangueras de freno pueden estar deformadas, así que la presión del fluido expande la manguera, amortiguando la presión que debe llegar a los pistones o mordazas. También podría deberse a la presencia de aire en el sistema hidráulico, o a que el líquido de frenos sea deficiente o esté mezclado con agua. O incluso que el pistón de la pinza o la propia pinza esté gripada. Lo mejor en este caso es una revisión general del sistema de frenos.

Pedal demasiado duro.

Si tu pedal de freno ofrece mucha resistencia, puede que las pastillas estén sucias o manchadas, que haya un problema en el pistón de la pinza, problemas con el líquido de frenos, que las pastillas estén cristalizadas. También que los discos de freno estén dañados, o que haya fallado el servofreno, y por eso cuesta más activar el pedal.

Una rueda (al menos) se bloquea.

Alguna parte del sistema no trabaja correctamente, o está agarrotada, obstruida o hinchada. También puede deberse a una pastilla de freno defectuosa o a que el cable del freno de mano esté enganchado, con lo cual estaría funcionando aún al quitar el freno de estacionamiento.

Frena poco en caliente.

Es posible que las pastillas sean de mala calidad o que hacen mal contacto, o que los discos sean muy delgados. Si ocurre sólo cuando vas rápido y frenas muy a fondo, tranquilo: eso es el fadding, el exceso de trabajo que sometes al sistema de frenado y pierde eficacia con la temperatura (usa más el freno motor o vete algo más tranquilo. Espera a que se enfríen los frenos para continuar).

El vehículo oscila hacia un lado.

Puede que las pastillas de un lado estén sucias, haberse cristalizado o impregnadas de grasa o líquido de frenos.  Pero puede que no sea de los frenos directamente, sino que los neumáticos no tengan la presión correcta o incluso rótulas o amortiguadores en mal estado.

Se escucha un chirrido al frenar.

Puede ser desde suciedad en las pastillas, que estén muy desgastadas o sean de baja calidad.  También que rocen las pastillas contra el caliper o que falte alguna pieza.  O que los discos estén en mal estado.

frenos-dañados

Se siente una pulsación en el pedal del freno.

El motivo de dicha pulsación es que la pastilla, al pasar sobre una grieta en el disco, “salta” ligeramente enviando pulsaciones a través del sistema hidráulico hasta nuestro pie. Las grietas se producen principalmente por ciclos frío-calor que acaban debilitando la fundición del disco. El proceso exacto de cómo sucede este fenómeno es muy debatido pero se cree que cuando el disco es calentado por encima de los 900 °c la matriz molecular del hierro se dilata dejando cierta libertad a las partículas de carbono y, al enfriarse el metal, el carbono se enfría más despacio y adopta una nueva posición dentro de la matriz creando tensiones internas que acaban debilitando el metal y produciendo su fallo.

Para evitar la mayoría de éstos problemas, le recomendamos el uso de las pastillas y bandas de frenos KOTAI

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Pastillas de Frenos KOTAI

Tomado de la revista a toda Máquina

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